sábado, 17 de marzo de 2012

PROACTIVIDAD

Proactividad, ¿qué es?

Muchas personas están constantemente esperando que suceda algo o que alguien se haga cargo de ellas. Otras, en cambio, toman la iniciativa, emprenden la acción y hacen que las cosas sucedan. ¿Con qué modelo te sientes más identificada? Las personas que toman sus propias decisiones y no se supeditan a agentes o condicionamientos externos son aquellas que han desarrollado el hábito de la proactividad.
25 May 2006 | María Pallarés, Coach Personal de Mproactiva
 
¿Qué es la proactividad?

La proactividad no significa sólo tomar la iniciativa, sino asumir la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan; decidir en cada momento lo que queremos hacer y cómo lo vamos a hacer.
En El hombre en busca de sentido, Vicktor Frankl, psiquiatra judío, define la proactividad como "la libertad de elegir nuestra actidud frente a las circunstancias de nuestra propia vida". A pesar de las torturas que vivió en los campos de concentración nazi donde estuvo confinado, nadie pudo arrebatarle su libertad interior: el decidir de qué modo le afectaría lo que le estaba pasando.
En los Siete hábitos para la gente altamente efectiva Steven Covey considera que la esencia de la persona proactiva es la capacidad para subordinar los impulsos a los valores. Para ello compara la actitud de las personas proactivas y las personas reactivas:
Las personas reactivas:
  • Se ven afectadas por las circunstancias, las condiciones, el ambiente social... Sólo se sienten bien si su entorno está bien.
  • Centran sus esfuerzos en el círculo de preocupación: en los defectos de otras personas, en los problemas del medio y en circunstancias sobre las que no tienen ningún control. No tienen la libertad de elegir sus propias acciones.



Las personas proactivas:
  • Se mueven por valores cuidadosamente meditados y seleccionados: pueden pasar muchas cosas a su alrededor pero son dueñas de cómo quieren reaccionar ante esos estímulos.
  • Centran sus esfuerzos en el círculo de influencia: se dedican a aquellas cosas con respecto a las cuales pueden hacer algo. Su energía es positiva, con lo cual amplían su círculo de influencia.
¿Qué no es la proactividad?

La proactividad no tiene nada que ver con el activismo o la hiperactividad. Ser proactivo no significa actuar de prisa, de forma caótica y desorganizada, dejándose llevar por los impulsos del momento.

Las personas que tienen el hábito de la proactivad no son agresivas, arrogantes o insensibles, como defienden algunos tópicos, sino todo lo contrario: se mueven por valores, saben lo que necesitan y actúan en consecuencia.



Aquí, algunos trucos para potenciar tu proactividad:
  • Toma la iniciativa y emprende acción: si sabes lo que tienes que hacer, hazlo. No lo postergues, ni analices demasiado porque ello solo contribuya a acrecentar tu miedo al fracaso. Al contrario de los que muchas personas piensan, no es la motivación, sino la acción productiva (ese primer gran paso) el verdadero motor del trabajo.
  • Afronta el cambio y la incertidumbre con actitud positiva: hoy en día las cosas cambian con mucha frecuencia y en cada vez más corto tiempo, ¿cómo reacciona ante esto una persona proactiva? Pues actúa de forma flexible y cambia de enfoque si no consigue lo que quiere.Asume los errores como una forma de aprendizaje: cuando las cosas no salen como esperabas siempre acuérdate de esta frase “no hay fracasos, solo hay resultados”. Considera cada fracaso como una oportunidad de aprendizaje, saca una enseñanza y aplica lo aprendido la próxima vez.


  • Manifiesta tus opiniones de forma asertiva (aprende a decir no): una buena forma de lograrlo es a través del truco de la autoafirmación “en bocadillo, es decir, lanza el “NO puedo” entre dos rebanadas de aserción. Por ejemplo: “Agradezco tu oferta, pero ahora no puedo asumir más compromisos de los que tengo; pero en el futuro estaré encantado(a) de poder colaborar contigo“. Como ves, te deshaces del compromiso y además quedas bien con esa persona.

Ventajas de la Proactividad

By Ramiro On 25 abril 2008 · Leave a Comment
Las personas proactivas tienen más definido qué esperan de cada situación que las personas reactivas. No se sientan a esperar que sucedan las cosas para tomar decisiones al respecto. No se dejan confundir por la incertidumbre. Esta es una clara ventaja a la hora de resolver asuntos y lograr objetivos. Nuestras capacidades están claramente limitadas por variados factores, y no nos es posible estar siempre listos para encontrar la mejor respuesta a cada desafí­o con el que nos encontremos. Pero si adoptamos un comportamiento proactivo, estaremos preparados para participar en mejores condiciones en cada cosa que tengamos por delante. Estar alerta no garantiza el éxito, por supuesto, pero dejar que las elecciones las haga otro y luego actuar en consecuencia garantiza el fracaso y una vida dependiente de terceros.
Las personas reactivas únicamente responden a lo que les acontezca, perdiendo tremendamente el control sobre lo que esté ocurriendo. Esperan a ver qué les depara la vida al levantarse cada mañana. Funcionan como los bomberos: sólo se ponen en marcha cuando el fuego se ha desatado. En lugar de hacer jugadas estratégicas a partir de lo que estén transitando, se dedican a adecuarse a la realidad y a amoldarse a lo que les toque vivir.
Dicen que prevenir es mejor que curar (y además es más económico). Del mismo modo, adelantarse a los hechos brinda la posibilidad de modificar su trayectoria y su destino final. Normalmente, uno no deberí­a querer resignarse ante el destino, aunque las posibilidades estuvieran en nuestra contra. Ser proactivo es negarse a dejar que las cosas resulten como el azar lo disponga y luego tener que ir con la escoba a barrer los pedazos. Ser proactivo es tomar el control de lo que nos pasa, maximizar nuestros resultados adelantándonos a lo que esté por ocurrir; ver de lejos el panorama que nos rodea para elegir cada acción con detenimiento y no apurados porque tenemos el fuego en la espalda; optar por preparar el terreno para eso que está por suceder inexorablemente. Ser proactivo es aprender a no tropezar varias veces con la misma piedra. Ser proactivo es recordar cada piedra.
Aquello que es evitable sólo lo es si lo vemos a tiempo. Evitarlo requiere estar preparados, estar alerta y tener las herramientas adecuadas en el momento necesario.